La conservación de flores y espacios naturales permite que esta y otras especies migratorias encuentren alimento y refugio durante su paso por el estado.
Por: Magdalena Rodríguez Pedraza.
Ciudad Victoria, Tamaulipas.- Cada flor que se conserva puede convertirse en alimento para un pequeño viajero. Durante su paso por Tamaulipas, el colibrí de garganta rubí (Archilochus colubris) encuentra en jardines, campos y zonas serranas el néctar que necesita para continuar su migración, por lo que el Gobierno del Estado impulsa acciones de cuidado y sensibilización para proteger los sitios que forman parte de su recorrido.
El vocal ejecutivo Luis Eduardo García Reyes de la Comisión de Parques y Biodiversidad de Tamaulipas, señaló que la administración del gobernador Américo Villarreal Anaya promueve la conservación de los ecosistemas que sirven de refugio y fuente de alimento para aves, mariposas y otras especies que cruzan la entidad cada año.
Explicó que entre finales de septiembre y principios de octubre, el colibrí de garganta rubí puede observarse en distintos puntos del territorio tamaulipeco, incluso dentro de Ciudad Victoria. Su presencia recuerda que los jardines y áreas verdes también cumplen una función ambiental cuando mantienen plantas con flores disponibles para estas aves.
En la Sierra Madre Oriental, particularmente en los ejidos Ávila y Urbina, municipio de Jaumave, la floración del polocote (Tithonia tubiformis) ofrece alimento en una etapa clave de la migración. De este recurso también dependen otras especies en tránsito, entre ellas la mariposa monarca.
Agregó que la ubicación geográfica de Tamaulipas le da un papel relevante en estos desplazamientos naturales, al formar parte de dos corredores migratorios: la Sierra Madre Oriental y el litoral del Golfo de México. Mantener en buenas condiciones los espacios donde la fauna encuentra agua, alimento y descanso ayuda a que estas rutas puedan continuar.
invitó a la población a disfrutar este fenómeno con respeto, observar a los colibríes a distancia, no intentar capturarlos y conservar las flores que les proporcionan néctar durante su recorrido.
Por último señaló que la protección de estas pequeñas especies también pasa por acciones sencillas. Cuidar la vegetación, respetar la fauna silvestre y mantener espacios con plantas nativas contribuye a preservar un patrimonio natural que conecta a Tamaulipas con una de las grandes rutas migratorias de Norteamérica.

